lunes, 28 de noviembre de 2011

Dos pesos en promedio, incremento real al salario mínimo en el sexenio



La Jornada, 28 de noviembre de 2011

Dos pesos en promedio ha sido el incremento real anual a los salarios mínimos en este sexenio, según señala información estadística de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami). En total, durante este régimen los minisalarios han aumentado en términos reales 13 pesos.
Esto porque en enero de 2006 el salario mínimo era de 48.67 pesos para la zona A, se incrementó en la Conasami en términos reales un peso con 87 centavos (4.0 por ciento); en 2007 este salario era de 50.57 pesos, y el aumento fue de un peso con 90 centavos (3.9 por ciento). En 2008, el salario era de 52.59 pesos y le aumentaron dos pesos más; en 2009 a 54.80 pesos que ganaban los obreros le dieron un aumento de dos pesos con 21 centavos.

En tanto, en 2010 el alza fue de 2.66 pesos y en enero de este año se incrementó a 2.36 pesos (4.1 por ciento). Así, de 2006 a 2011, los salarios mínimos se han elevado 13 pesos, poco menos del equivalente a un dólar

A unas horas de que se instale la mesa de negociaciones en esta comisión, con los mismos actores y representantes obreros de los recientes 10 años, en diversos centrales obreras se vaticina que el incremento será de 3 por ciento para 2012: un peso con 80 centavos, en términos reales.
El único factor que cambia en el escenario de las negociaciones con vistas al año entrante es que ahora las organizaciones del Congreso del Trabajo (CT) piden la desaparición de la comisión, porque no cumple con los fines para los que fue creada, ha servido para que el gobierno imponga topes salariales y, a decir de dirigentes obreros, la Conasami hace una farsa de negociación salarial en la que siempre resultan afectados los trabajadores.

Dirigencias, como la de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, plegada siempre a lo que mandata el CT, ahora dio inicio a una serie de movilizaciones en contra del tope salarial, y para demandar la desaparición de la Conasami y que sea sustituida por un instituto autónomo que vea por la recuperación del salario mínimo, de acuerdo a la realidad del mercado nacional.
Reyes Soberanis, de la Confederación Obrero Revolucionaria, indicó que aun cuando se ha argumentado que son pocos los trabajadores que ganan el salario mínimo en el país, la pauta del incremento que se da repercute en todas las negociaciones salariales a lo largo del siguiente año. Por lo que pretender otorgar un aumento de 3 por ciento a los mínimos, significaría una barra de contención para todas las revisiones en puerta.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Imperativo pagar lo justo a empleadas domésticas: OIT

 

La Jornada, 23 de noviembre de 2011

Las trabajadoras domésticas en México sufren rezago en el ejercicio de sus derechos humanos, ya que 14 de cada 100 trabajan en varias casas y, pese a ello, 22.5 por ciento gana entre 250 y 500 pesos a la semana, mientras 7.8 por ciento reciben menos de 250 pesos en ese lapso.

Asimismo, 25 personas de cada 100 justifican darles de comer alimentos sobrantes y sólo entre uno y 6 por ciento tienen alguna prestación social, consigna la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis), presentada ayer en el Senado de por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), ONU Mujeres y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La Enadis revela que en México más de 2 millones de personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado viven cotidianamente los efectos de prejuicios históricos, minusvaloración y discriminación que se dan al amparo de la privacidad del hogar, la frontera entre lo público y lo privado, la creencia de que el buen trato suple derechos laborales, y la falta de acciones gubernamentales para promover la igualdad.

La directora regional de ONU-Mujeres para México, Centroamérica, Cuba y República Dominicana, Ana Güezmes, señaló que para ese sector sigue pendiente el tema de generar las herramientas y mecanismos que permitan el pleno reconocimiento de sus derechos. Ello, no obstante, que el trabajo del hogar representa 21.6 por ciento del producto interno bruto, indicó la subsecretaria de inclusión laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Patricia Espinosa.

El director de la oficina de la OIT para México y Cuba, Thomas Wissing, detalló que las personas de ese sector representan 4.5 por ciento del total de la población económicamente activa (PEA) en el país, esto es, 11 por ciento de la PEA femenina y sólo uno por ciento de la masculina. Es significativo, dijo, que 92 por ciento de las personas que realizan trabajo doméstico remunerado sean mujeres.

Wissing advirtió que es un imperativo legal pagar lo justo y reconocer los derechos laborales a dos millones de trabajadoras del hogar; hacerlo, explicó, tendrá un impacto socioeconómico positivo, pues se estimularía el mercado interno, se contribuiría a la generación de empleo formal e incidiría directamente en los índices de pobreza.

Ricardo Bucio, presidente del Conapred, planteó reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social, e incluso hay que crear una ley específica sobre trabajo doméstico para evitar las dificultades que existen de reformar la ley laboral.

A su vez, el presidente de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables del Senado, Guillermo Tamborel, exhortó a las y los legisladores a aprobar la reforma laboral para garantizar los derechos de las trabajadoras del hogar y se comprometió a impulsar que el Senado ratifique el Convenio 189 sobre los Derechos de Trabajadoras del Hogar, una vez que sea recibido de parte del gobierno de Felipe Calderón.

Con ese convenio se pretende adoptar nuevos estándares internacionales de protección de los derechos a partir de la ratificación que hagan los estados parte de la ONU.